La Fragua, el origen (primera etapa)

Por Mauricio Vallejo Márquez,
Escritor y fundador de GLF

Éramos dos jóvenes hijos de poetas. Rafael Mendoza López (1979) y yo (Mauricio Vallejo Márquez[1979]). Habíamos comenzado el ejercicio de escribir. Estábamos en pañales en el oficio, pero el tener ancestros literatos nos ayudó a tener acceso a bibliotecas suculentas y nutridas. El papá de Rafael es Rafael Mendoza (1943), poeta miembro del grupo Piedra y Siglo. Mi papá era el poeta mártir Mauricio Vallejo (1957-1981) y mi abuela la escritora y maestra Josefina Pineda de Márquez (1934). No tenemos excusas, porque los libros siempre han estado presentes.

En nuestras primeras experiencias en las letras observamos la existencia de grupos y talleres literarios, así decidimos fundar nuestro grupo. Habíamos visto que existían otros grupos interesantes en el medio, sobre todo El Cuervo, que tenían un espacio en La Luna casa y arte.

El nombre fue idea de Rafael: La Fragua. Nos llamamos grupo, pero éramos una pareja. Decidimos que la fecha de nuestra fundación sería simbólica, en honor a mi padre y su desaparición el sábado 4 de julio de 1981, así que la Fragua se fundó el 4 de julio de 1999. Aunque ya teníamos tiempo trabajando como grupo el Taller Unitario de Arte Popular (TUNAP) junto al maestro Godofredo Carranza, José Roberto Henríquez, Carolina Alra y Roger Perla, con quienes hacíamos poesía colectiva.
Ese año, Jorge García (QDDG) me invitó a dirigir el Boletín de poesía Huella en la Universidad de El Salvador, de la cual publicamos diez ediciones, y el nombre fue idea de Roberto Alas. A partir de la edición número cinco se convirtió en nuestro órgano divulgativo y compartimos dirección con Rafael.

El 11 de noviembre gracias al invaluable apoyo de Jorge Espinoza (QDDG) presentamos nuestro primer plaquette de poesía: Tiempo en la marea. Nos presentaron ese día: Ricardo Lindo (1947-2016), Josefina Pineda de Márquez (1934) y Rafael Mendoza (1943).
Esta publicación la hicimos gracias al sacrificio del impresor de Rafael y el de mi abuela. Compramos las hojas que usamos de portada; las compaginamos,  engrapamos los ejemplares y los refileteamos con nuestras manos. Cien ejemplares hicimos, de los cuales se pueden consultar en la Biblioteca Nacional.

Esos años tuvimos el invaluable apoyo de Giovani Galeas (1959) y Carlos Santos (1956). De ellos aprendimos mucho, así como de Ricardo Lindo. Quienes además de prestarnos libros, darnos consejos, nos brindaron su amistad. También tuvimos el apoyo de don Rafael, quien nos inspiró y apoyó.

 Creo que en ese año los amigos del Cuervo (Carlos Clará [1974] y Danilo Villalta[1979]) nos invitaron a coordinar el proyecto que ellos habían coordinado tan bien algunos años. Lamentablemente Rafael y yo no pudimos darle la continuidad al proyecto y desistimos después de dos recitales, nos dimos cuenta que la organización requiere trabajo y disciplina, y nosotros teníamos la mirada en otros caminos.

Siempre tenía idea de crear un colectivo, así enero de 2000 junto a Rafael pensamos en sumar poetas jóvenes al grupo e invitamos a Erick Chávez Salguero (1976), quien había sido miembro de El Cuervo, a formar parte y se sumó, fuimos un trío. También invitamos a Gabriel Quintanilla (1977), a quien habíamos escuchado leer su poesía en una actividad del taller literario Kuatli en La Luna, al que perteneció. De igual forma a la poeta Lya Ayala (1973), quien nos colaboró y participó en algunos de nuestros recitales y publicaciones. Y antes de terminar el año 2000 se sumó al grupo Mayté Gómez (1981) en un recital que La Fragua brindó en la Casa de los mestizos en Suchitoto junto al poeta Ricardo Lindo.

En el 2001 producto de unas diferencias, en las cuales seguro fui yo el culpable, el grupo se fracturó. Rafael y Mayté se unieron y publicaron con el patrocinio de la Corte Suprema de Justicia la Huella 11 como una revista. Lya y yo formamos parte del equipo de apoyo del poeta Álvaro Darío Lara en la coordinación del suplemento cultural Tres mil de Diario Co Latino desde la edición no. 556 del tres de febrero de 2001 hasta la no. 613 el nueve de marzo de 2002. Después entramos en el mundo del periodismo y nos perdimos la pista, ya no participamos en lecturas de poesía,  cada uno se dedicó a su obra y a su vida. Así fue como se originó el Grupo Literario La Fragua de 1999 a 2002.

El resto del grupo se dejó de reunir y cada uno tomó su camino. Erick se acercó al taller de la Casa del Escritor y tras eso ya no volvimos a reunirnos todos, fundadores y primeros integrantes, salvo en pocas ocasiones. Gabriel continuó estudiando Derecho y escribiendo, con él nos volvimos a encontrar en 2006 y nos embarcamos en muchas aventuras. Pero, esa es otra historia y otra etapa que les contaré en próximas entregas.



Presentación del plaquette Tiempo en la marea. De izquierda a derecha: Rafael Mendoza López, Josefina Pineda de Márquez, Mauricio Vallejo Márquez y Ricardo Lindo.


Recital en Biblioteca Nacional. De izquierda a derecha: Erick Chávez Salguero, Álvaro Darío Lara, Rafael Mendoza López y Mauricio Vallejo Márquez.



Recital en Casa de los Mestizos, Suchitoto. De izquierda a derecha: Erick Chávez Salguero, Rafael Mendoza López, Mayté Gómez y Mauricio Vallejo Márquez.

Comentarios

  1. Gracias por compartirnos esta maravillosa historia. Espero la segunda entrega.

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  2. ¡Gracias por compartir parte de su trayectoria, admirable esfuerzo y dedicación!

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